viernes, 1 de mayo de 2009
MI LIMINAL DE REFERENCIAS.
De forma imprevista me llego una carta muy linda que me dejo emocionada y me subió el animo. Una ex alumna me escribió después de tres años, me contaba de su vida en la universidad,de las decisiones que ha tomado, al igual que yo le gusta el arte, incluso estudio el primer año esa carrera pero ahora se cambio a español, más que nada por la literatura, que es lo que más le gusta. Escribe bien y siempre ha tenido más cultura e intereses que el resto de sus compañeros, ella y otra alumna eran las "alternativas" de mi curso, yo era la profesora jefe, de ese curso que me dejo desilucionada, pero ahora veo que en varios deje algo bueno, un buen recuerdo, porque al encontrarme con ellos me saludan bien y con cariño. Eso me hace bien, me da animo y motiva para seguir en esta profesión muy linda pero llena de obstáculos y poco valorada por la mayoría de las personas; antes ser profesor era ser una autoridad en la comunidad, ahora la sociedad ha cambiado, han cambiado los valores, y el consumismo manda, a los niños que quieren ser profesores su familia le dice que es un error, que es mal pagado y otras cosas más; lo de mal pagados es verdad,deberíamos ganar como cualquier otro profesional calificado,pero ese no es motivo para descalificar esta profesión. Somos formadores, educadores, y también somos orientadores, sicólogos,realizamos labor social, somos consejeros familiares, etc y ahora nos están pidiendo que seamos poco menos que payasos para que los alumnos no se aburran en las clases, Somos integrales y siempre nos piden más "y todo por el mismo sueldo" como decía un colega. Viva el día de los trabajadores.